
Aitor Tiya era un chico normal y corriente. El dia de Halloween se estaba preparando para salir. Se maquilló muy bien: la piel blanca, unas grandes ojeras, la boca mal pintada de rojo en una sonrisa diabólica...
Cuando estuvo preparado salió de casa y emprendió camino hacia la plaza donde había quedado con sus amigos. La gente lo miraba. "Mi disfraz es la ostia" pensaba el. Cuando llegó a la plaza aun no habian llegado sus compañeros, así que se sento en un banco a esperar.
Mientras esperaba, una anciana se sentó a su lado.
- De qué vas disfrazado, hijo?
- Del Joker.
- Yóke? Eso qué é?
- El malo de Batman.
- Barman? De eso trabaja mi hijo, tiene un bar.
- Nooo, barman no, Batman.
- Mira hijo, no se quien es ese.
- Mira, aquel chico va vestido de Batman.
En eso pasaba una persona vestida de negro, con una capa por la plaza. Aitor se levantó y se acercó a el.
- Eh, Batman, te he encontrado.Pelea como un hombre.
Aitor le dio un empujoncito y Batman se cayó al suelo. Aitor empezó a hacer como que le daba patadas en el suelo. Entonces llegó un policía y lo cogió del brazo.
- Vas a dejar de pegarle a la pobre monja?- dijo el policía.
Aitor se dió cuenta de que no era Batman y se volvió avergonzado al banco, despues de pedirle perdon a la monja.
- Hay que ver lo que hacís los jovenes de hoy.
- No me he dao cuenta, joé. Entonces, su hijo tiene un bar?- dijo Aitor para cambiar de tema.
- Si, tiene el Bar Celona, allí en la esquina.
- Y da dinerete?
- Hombre, hacemos lo que podemos, vendiendo alcohol a menores y poniendo tapas caducadas.
- Am, pues muy bien, un día de estos iré a beberme un cubata. Pero iré cenado de casa.
- Es lo mejor.
Entonces llegaron los amigos de Aitor, y éste se levantó para saludarles.
- Qué pasa Aitor tiooo?
- Pues ná, cabrones, que tardais mas que las tías tronco. He estao aquí hablando con la madre del tio del Bar Celona.
- Tio, la madre del del Bar ha muerto esta mañana atropellada por un menor que iba conduciendo un coche robado, borracho de cubatas servidos en el Celona y cagándose la pata abajo por un pincho de tortilla del mismo bar.
- Eso es imposible, si está ahí- dijo Aitor dándose la vuelta...pero la mujer ya no estaba allí. En su lugar había solo un vaso de plástico con lo que parecía un cubata en su interior.
- Ya has estao empinando el codo, Aitor? Anda, vamonos de botellón, que los demás tambien queremos...
Pero Aitor no volvió jamás a probar un cubata nunca, ni volvió a comer tapas en los bares. Esto le llevó a beber vodka a palo seco en todos los botellones, y con el estómago vacío ya se sabe...
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La carretera tenía muchas curvas, y Roberto Carlos Huevos debía estar muy atento. Iba escuchando su CD de Camela a todo volumen y con las ventanillas bajadas para que todo el mundo se entenrara de lo que iba escuchando, aunque la carretera transcurría por una zona de montaña practicamente deshabitada y solo lo podían escuchar venaos como él mismo.
Enfrascado estaba en el cante: "Sueño contigooooooo, que me has dado?, Sin tu cariño no me habría enamoradooooo" cuando vio una figura en una de las curvas. Al acercarse se dio cuenta que era una chica. Viendo en esto una oportunidad única para ligar, porque Roberto Carlos estaba seguro que las tías caen fácil con un coche guay y la música a toda ostia, y más si conduces solo con una mano, paró para que subiera.
- Me llevas? Voy a mi casa que está un poco mas allá.
- Claro que sí, chati, sube.
- No me llamo chati.
- Y como te llamas, nena?
- Que no me llames nena.
- Has visto como conduzco con una mano, no? Soy guay que te cagas.
- Siiii, es espectacular- dijo la chica en tono sarcástico.
- Y has visto el sistema de sonido que llevo, no? Que tengo unos altavoces mas grandes que tú.
- Si, pero el coche no tiene suelo, y en vez de tapicería tienes páginas del Marca pegadas con tesafilm.
- Es que era muy caro el sistema de sonido.
- Mierda, nos hemos pasado la curva donde me matédigoooooo donde me maté a estudiar...
- que?- preguntó desconcertado Alberto.
- Bueno, da igual, llevame a casa.
Algunos minutos despues, llegaron a una pequeña casas en mitad de la nada. Cuando paró, salieron una pareja de ancianos.
- No me lo diga.- dijo la anciana. - A que nos ah traido a nuestra hija?
- Pues si, está aqui en el coche. - entonces vio que la chica no estaba. Ni la chica ni el asiento forrado de páginas del Marca.- Mierda, otra vez se ha caido el asiento...voy a buscarla.
- No hace falta. Nuestra hija murió hace mucho tiempo.
-que?- preguntó Alberto desconcertado.
- Murió hace años. Y cada sábado se aparece en una curva y les pide a los conductores que la traigan aquí. Todo esto es pa dar por culo porque no le dejamos ir al concierto de los Back Street Boys.
-que?- preguntó Alberto desconcertado.
- Tu eres un poquito cortito, no?
- que?- preguntó Alberto desconcertado.
- Dejemos a este chico aquí fuera, a ver si se lo comen los hombres lobo o algo de eso.- dijo el anciano.
- Pues si, que va a empezar Donde estás corazón, y hoy va a hablar la ex del primo del chófer del amigo del hijo de la Pantoja. - dijo la anciana.
Alberto Carlos Huevos se quedó solo en la noche, y lo último que dijo antes que la oscuridad lo engullera fue...
Qué?
Cuando estuvo preparado salió de casa y emprendió camino hacia la plaza donde había quedado con sus amigos. La gente lo miraba. "Mi disfraz es la ostia" pensaba el. Cuando llegó a la plaza aun no habian llegado sus compañeros, así que se sento en un banco a esperar.
Mientras esperaba, una anciana se sentó a su lado.
- De qué vas disfrazado, hijo?
- Del Joker.
- Yóke? Eso qué é?
- El malo de Batman.
- Barman? De eso trabaja mi hijo, tiene un bar.
- Nooo, barman no, Batman.
- Mira hijo, no se quien es ese.
- Mira, aquel chico va vestido de Batman.
En eso pasaba una persona vestida de negro, con una capa por la plaza. Aitor se levantó y se acercó a el.
- Eh, Batman, te he encontrado.Pelea como un hombre.
Aitor le dio un empujoncito y Batman se cayó al suelo. Aitor empezó a hacer como que le daba patadas en el suelo. Entonces llegó un policía y lo cogió del brazo.
- Vas a dejar de pegarle a la pobre monja?- dijo el policía.
Aitor se dió cuenta de que no era Batman y se volvió avergonzado al banco, despues de pedirle perdon a la monja.
- Hay que ver lo que hacís los jovenes de hoy.
- No me he dao cuenta, joé. Entonces, su hijo tiene un bar?- dijo Aitor para cambiar de tema.
- Si, tiene el Bar Celona, allí en la esquina.
- Y da dinerete?
- Hombre, hacemos lo que podemos, vendiendo alcohol a menores y poniendo tapas caducadas.
- Am, pues muy bien, un día de estos iré a beberme un cubata. Pero iré cenado de casa.
- Es lo mejor.
Entonces llegaron los amigos de Aitor, y éste se levantó para saludarles.
- Qué pasa Aitor tiooo?
- Pues ná, cabrones, que tardais mas que las tías tronco. He estao aquí hablando con la madre del tio del Bar Celona.
- Tio, la madre del del Bar ha muerto esta mañana atropellada por un menor que iba conduciendo un coche robado, borracho de cubatas servidos en el Celona y cagándose la pata abajo por un pincho de tortilla del mismo bar.
- Eso es imposible, si está ahí- dijo Aitor dándose la vuelta...pero la mujer ya no estaba allí. En su lugar había solo un vaso de plástico con lo que parecía un cubata en su interior.
- Ya has estao empinando el codo, Aitor? Anda, vamonos de botellón, que los demás tambien queremos...
Pero Aitor no volvió jamás a probar un cubata nunca, ni volvió a comer tapas en los bares. Esto le llevó a beber vodka a palo seco en todos los botellones, y con el estómago vacío ya se sabe...
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La carretera tenía muchas curvas, y Roberto Carlos Huevos debía estar muy atento. Iba escuchando su CD de Camela a todo volumen y con las ventanillas bajadas para que todo el mundo se entenrara de lo que iba escuchando, aunque la carretera transcurría por una zona de montaña practicamente deshabitada y solo lo podían escuchar venaos como él mismo.
Enfrascado estaba en el cante: "Sueño contigooooooo, que me has dado?, Sin tu cariño no me habría enamoradooooo" cuando vio una figura en una de las curvas. Al acercarse se dio cuenta que era una chica. Viendo en esto una oportunidad única para ligar, porque Roberto Carlos estaba seguro que las tías caen fácil con un coche guay y la música a toda ostia, y más si conduces solo con una mano, paró para que subiera.
- Me llevas? Voy a mi casa que está un poco mas allá.
- Claro que sí, chati, sube.
- No me llamo chati.
- Y como te llamas, nena?
- Que no me llames nena.
- Has visto como conduzco con una mano, no? Soy guay que te cagas.
- Siiii, es espectacular- dijo la chica en tono sarcástico.
- Y has visto el sistema de sonido que llevo, no? Que tengo unos altavoces mas grandes que tú.
- Si, pero el coche no tiene suelo, y en vez de tapicería tienes páginas del Marca pegadas con tesafilm.
- Es que era muy caro el sistema de sonido.
- Mierda, nos hemos pasado la curva donde me matédigoooooo donde me maté a estudiar...
- que?- preguntó desconcertado Alberto.
- Bueno, da igual, llevame a casa.
Algunos minutos despues, llegaron a una pequeña casas en mitad de la nada. Cuando paró, salieron una pareja de ancianos.
- No me lo diga.- dijo la anciana. - A que nos ah traido a nuestra hija?
- Pues si, está aqui en el coche. - entonces vio que la chica no estaba. Ni la chica ni el asiento forrado de páginas del Marca.- Mierda, otra vez se ha caido el asiento...voy a buscarla.
- No hace falta. Nuestra hija murió hace mucho tiempo.
-que?- preguntó Alberto desconcertado.
- Murió hace años. Y cada sábado se aparece en una curva y les pide a los conductores que la traigan aquí. Todo esto es pa dar por culo porque no le dejamos ir al concierto de los Back Street Boys.
-que?- preguntó Alberto desconcertado.
- Tu eres un poquito cortito, no?
- que?- preguntó Alberto desconcertado.
- Dejemos a este chico aquí fuera, a ver si se lo comen los hombres lobo o algo de eso.- dijo el anciano.
- Pues si, que va a empezar Donde estás corazón, y hoy va a hablar la ex del primo del chófer del amigo del hijo de la Pantoja. - dijo la anciana.
Alberto Carlos Huevos se quedó solo en la noche, y lo último que dijo antes que la oscuridad lo engullera fue...
Qué?